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El 22 de abril de 1870 a orillas del Volga, en una pequeña ciudad llamada Simbirsk, nacía Vladimir Ilich Uliánov.

Vladimir Ilich era el tercer hijo de su padre Iliá Nikoláyevich Uliánov y su madre María Aleksándrovna Blank, Anna y Aleksándr eran les mayores, Olga seguía a Vladimir, Dmitri y María los más pequeños.

Las y los Uliánov fueron criados por su padre bajo los métodos de Nikolai Dobroliúbov [1] sobre la fuerza de la voluntad. Ilich aprendió a leer a los cinco años. Fue en 1879 cuando luego de dar una prueba ingreso con nueve años y medio a la educación secundaria, siempre tuvo notas sobresalientes y era el mejor alumno cada año, se graduó con la medalla de oro, parecía que Vladimir seguía los pasos de Aleksandr.

Contaba Anna, la mayor de les Uliánov, que Vladimir tenía a su hermano mayor Aleksandr como referente, que hasta lo imitaba. Aleksandr era de carácter firme, directo y siempre penetraba en corazón de los problemas, prestaba mucha atención y amor hacia quienes lo rodeaban. Leía mucho a Písarev [2], le interesaba mucho las Ciencias Naturales. Las obras de Písarev estaban prohibidas en aquel tiempo por debilitar las concepciones religiosas. Aleksandr claramente influenciado por Písarev, no iba a la iglesia e Ilich que tenía 14 años también leía mucho a este autor e iba poco y decidió romper con la religión cuando un maestro le dijo a su padre que sus hijos iban poco a la iglesia y cuando Ilich pasaba cerca el maestro, éste dijo “Pegar, pegar hace falta” y eso indignó a Vladimir quien salió al patio y arrancó la cruz que llevaba al cuello y la tiró al suelo.

La madre también influyó profundamente en Vladimir, María Aleksándrovna, ella también se preocupó mucho por la instrucción de sus hijos e hijas y les enseñaba alemán. Vladimir tomó mucho interés en aprender lenguas y luego estudió latín. María formó  a sus hijos e hijas mayores a atender a las y los menores, Vladimir se ocupó de María y Dmitri, que eran la hermana y el hermano menor, se dice que sabía organizar los juegos y que derrochaba ternura y atención para los pequeños y que esto influyó en su futuro relacionamiento con los niños y niñas, a quien jamás se le vio ser severo con ellas y ellos, algo que no le agradaba que las demás personas lo fuesen. Se cuenta que a las y los niños sin exigirles respuestas, sino expresando sus sentimientos les preguntaba “Es verdad que cuando crezcas serás comunista?”. Siempre se preocupó mucho por la alimentación el estudio de las y los niños, quería que sus vidas fueran felices

Aleksandr, que había ingresado en la Universidad  de San Petersburgo a estudiar Ciencias Naturales y allí comenzó su militancia revolucionaria, uniéndose a Narodnaya Volea [2], clandestino hasta de su hermana Anna.

Cuando tenía entre 14 y 15 años leía mucho a Turgénev [3], le gustaba su obra Andréi Kólosov, que planteaba el problema de la sinceridad en el amor, Anna y Vladimir compartían el gusto por este relato, ya que no podían ignorar como en la vida mesocrática los matrimonios eran por interés. Esto les llevó a comenzar a leer a Chernishevski [4] se apasionaron con su novela ¿Qué hacer? [5]

Vladimir era un aficionado de nadar y patinar, pero cuanta Nadezhda que el propio Ilich le había contado que le gustaba mucho patinar, pero lo había dejado porque vio que perjudicaba sus estudios. Era un apasionado de la lectura, en cambio el estudio en la secundaria le era aburrido y le requería hacer un gran esfuerzo de voluntad para aprender cosas innecesarias, para ello tenía trazado un plan de estudio en el cual primero terminaba las tareas para para secundaria y luego leía para ensanchar sus horizontes.

Las vacaciones de invierno estaban terminando, en la casa de los Uliánov se encontrraba Anna,, Aleksandr se había quedado en San Petersburgo. Iliá Nikolayevich había regresado de trabajar en las escuelas de la periferia del pueblo donde se había encontrado con que un anciano rico tenía a los y las campesinas “bajo su bota” y no les daba ni leña para la escuela. El doce de enero de 1886 Iliá se encontraba trabajando en su escritorio cuando María Aleksándrovna lo encontró convulsionando.  "Él era un gran hombre. Hizo mucho por la gente”, dijo Okhotnikov sobre Iliá Nikolayevich.

El 1 de marzo de 1887 es arrestado Aleksandr por intentar asesinar al zar Alejandro III y es ejecutado el 8 de mayo del mismo año. Anna también había sido arrestada. María Aleksándrovna viajó a San Petersburgo buscando convencer al hijo de que pidiera gracia, pero cuando éste le contestó: “Mamá, no puedo hacer eso, no sería sincero”, dejó insistir y al despedirse le dijo: “¡Ten valor!”. Anna fue liberada bajo vigilancia policial y desterrada a Kokúshkino, una cercana a Kazán. Se dice que la madre fue tomando como propia la lucha revolucionaria de sus hijos e hijas quienes le respondieron queriéndola más.

Luego de la ejecución del hijo mayor del director de escuelas de Simbirsk comenzaron a esquivar en las calles a las y los integrantes de la familia Uliánov para no saludarles, evitaban reuniones hasta casuales. Era evidente que Vladimir no iba a ingresar a la Universidad de Petersburgo, por eso la familia decide mudarse a Kazán a donde Ilich podría ingresar a la universidad y estudiar derecho.

El día de graduación de secundaria de Vladimir se acercaba. La discusión de maestros era sobre si tenían derecho a otorgar al hermano de un hombre ejecutado una medalla de oro. Finalmente, decidieron otorgarle la medalla de oro, había aprobado todos sus exámenes con altas notas.

Con la “Narodnaia Volea” ya disuelta, cuando todavía no existía en Rusia el partido socialdemócrata y las masas trabajadoras todavía no habían pisado el campo de batalla, era el estudiantado la única expresión de la sociedad que continuaba manifestando su insatisfacción y desde el gobierno se tenía mucho miedo y por ello había control policial y espionaje en la universidad.

El 13 de agosto de 1887 entra a la Universidad de Kazán y el 4 de diciembre de 1887 los estudiantes de convocaron a una reunión en el auditorio para defender sus derechos, Vladimir era uno de los que estaba a la cabeza. Cuando entró la policía a reprimir el estudiantado se resolvió dejar la universidad como señal de protesta. Entregando sus tarjetas de estudiante.

Los y las estudiantes arrojaban sus tarjetas de estudiante. Había noventa y nueve en total y una de ellos era Vladimir. Esa misma tarde fue expulsado de la Universidad y en la noche la policía fue a su casa y lo arrestó, desterrándolo a la aldea de Kokushkino, donde debía ser mantenido bajo constante vigilancia policial. Según contó Adoratski [7], que cuando un policía lo acompañaba luego del arresto, este le preguntó:

  • ¿Por qué te rebelas jovencito? ¿No ves que tienes una pared frente a ti?
  • Sí, un muro, pero el muró está podrido. Basta con tocarlo para colapsar. Respondió Vladimir Ilich.

Comenzaba con 17 años a vivir la experiencia dela represión, el destierro, el control de la policía y a tener que cuidarse de los espías, hasta el otoño de 1888 Vladimir permaneció en la aldea de Kokushkino, donde se encontraba también cumpliendo pena su hermana mayor Anna. Vladimir pasó la mayor parte del tiempo del destierro leyendo, vuelve a leer a Chernyshevsky, pero fue en Kokushkino que comenzó a leer el tomo I de El Capital de Karl Marx.

Fuentes: Recuerdos sobre Ilich (La infancia y adolescencia; Kazán) de Anna Ilinicina Uliánov; La Educación de la juventud de Nadezhda Krupskaya; V.I. Lenin, La historia de su vida de María Prilezhayeva.

[1] Nikolái Alexándrovich Dobroliúbov (1836-1861) demócrata revolucionario ruso, filósofo materialista, crítico literario. Encabezó junto a Chernishevski la democracia revolucionaria rusa, fue enemigo irreconciliable de la autocracia y del régimen de servidumbre y partidario de la insurrección popular contra el gobierno zarista. Fue uno de los predecesores de la  pedagogía marxista-leninista en Rusia. Dobroliúbov opinaba sobre pedagogía entendiendo que era necesario que lo principal de la educación fuera formar personas valientes, honradas y dispuestas a servir a la sociedad.

[2] Dmitri Ivánovich Písariev (1840-1868) Pensador materialista ruso, crítico literario y propagandista revolucionario. En la prisión escribe sus mejores obras críticas: Los motivos del drama ruso (1864) y El proletariado ciego (1865).

[3] Narodnaya Volya (“La Voluntad del Pueblo”) fue una organización nihilista formada el año 1879, luego de que Semlya i Volya (tierra y libertad) se dividiera en dos grupos: Repartición Negra que seguía la misma línea de Semlya, y Narodnaya Volya (Voluntad del Pueblo) que estaban a favor de una organización de conspiración para la subversión y la entrega del poder al pueblo.

[4] Ivan Sergéyevich Turgénev  (1818-1883) fue un novelista y dramaturgo ruso. Sufrió la persecución de la censura en varias ocasiones, teniendo que huir de Rusia como tantos otros intelectuales, agobiado por la presión del zar Nicolás II. Una de sus obras más conocidas es el compendio de relatos Diario de un cazador, que critica la servidumbre y otras costumbres rusas, al igual que gran parte de la ideología de la época.

[5] Nikolái Gavrílovich Chernyshevski (1828-1889) Demócrata revolucionario ruso, filósofo materialista, crítico y socialista utópico. Fue el jefe del movimiento democrático revolucionario de Rusia en la década de 1860 y uno de los predecesores más destacados de los socialdemócratas rusos; propagó consecuentemente la idea de la revolución campesina, la idea de la lucha de masas por el derrocamiento de todos los viejos poderes.

[6] ¿Qué hacer? es una obra decisiva para la cultura y la historia rusa, en la que se cuenta la historia de una mujer, Vera Pávlovna Rozálskaya, quien huye del control de su familia y de un matrimonio arreglado para buscar en una nueva vida su independencia económica. Se dice que esta obra fue de gran influencia en la generación de la Revolución de Octubre.

[7] Vladimir Adoratsky (1878-1945) nace en Kazán, donde se gradúa en Derecho (1900). Miembro del POSDR (1904). Fue historiador y teórico político, fue director del departamento de Filosofía de la Universidad Comunista Sverdlov, enseñó materialismo histórico en el Instituto de Profesores Rojos.

Autor: Sergio Miraballes

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