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En la resistencia a la dictadura siempre se conmemoró el día de los trabajadores.

El hecho político más importante de 1980 fue el triunfo del No el domingo 30 de noviembre en aquel plebiscito que la dictadura intentó legalizarse con apoyo popular.

Pero lo que ayudó a esa gesta popular histórica fue el 1º de mayo de 1980, cuando la dictadura pretendió cambiar la fecha para el 5 de mayo.

Los trabajadores organizados respondieron y transformaron ese día en una movilización contra la dictadura.

Se hicieron volanteadas y pintadas por amnistía para los presos, por libertades públicas, salario y democracia.

La CNT sacó un llamamiento que se repartió en los lugares de trabajo, lo mismo hicieron diferentes sindicatos. Se hicieron 5 misas. El ausentismo fue importante.

Se realizaron movilizaciones en diferentes lugares: en Alpargatas, en bancarios paro de brazos caídos de 5 a 15 minutos según el banco, pararon varias curtiembres, la tabacalera Mailhos, la pesquera Urumar, la textil La Mundial, la química Agromax, la papelera Ipusa de Pando y el frigorífico Canelones. Las paralizaciones de más de 50 metalúrgicas entre ellas Sapriza Grundi y CIR. El ausentismo de los obreros de la construcción superó el 60% y en algunas obras fue total.

La propia Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía hablaba de un ausentismo de entre 70 y 90% en varios centros de trabajo textiles y fundamentalmente en las obras de la construcción.

Hubo festivales musicales y actividades en las cooperativas.

Como respuesta reprimieron, mataron a Jorge Reyes de Nordex y llevaron decenas de obreros presos, entre ellos a casi toda la dirección del S.U.N.C.A. (Gerardo Riet, José Luis Perdomo el “Charabón”, Juan Manuel Priegue, Victor Azcurra, Héctor Araújo y Nirsa Álvarez). Fueron detenidos decenas de jóvenes del movimiento estudiantil, como consecuencia de los paros estudiantiles en diversos liceos, UTU y facultades.

La dictadura pulseó con la clase obrera y a la postré perdió. En el plebiscito en los barrios obreros y en las ciudades como Paysandú y Juan Lacaze fue por muerte el triunfo del NO a la dictadura. Los mismos obreros que habían participado en la huelga general de 1973, siete años después metieron la papeleta del NO a la reforma constitucional fascista.

En la historia cada vez que quisieron pulsear con los trabajadores perdieron. Y ahora no va a ser diferente. Esto recién comienza. Pero con toda una historia detrás.

¡Viva el 1º de mayo!

¡Viva la clase obrera organizada!

 

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Autor: Prof. Gonzalo Alsina

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