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El diputado Schipani del Partido Colorado, a quien respeto mucho, manifiesta en una nota publicada en el diario El País lo siguiente: “la honestidad que tiene Andrade de reconocer que el verdadero objetivo de la recolección de firmas no es derogar algunos artículos de la LUC, sino ir contra el gobierno. El PIT CNT y el Frente Amplio engañan a la ciudadanía cuando la llaman a firmar contra la LUC”.

Mi pregunta es ¿dónde está el engaño? ¿cuál es el intento de mentirle a la gente?

¿Acaso una organización cuando se plantea derogar una ley del gobierno, que considera tuvo poca calidad democrática en su aprobación, a tal punto que la mayoría de la sociedad no conoce los contenidos de la misma, no se está definiendo contra una actitud política y una muy mala ley, y se está expresando en consecuencia contra una parte de las políticas del gobierno?

¿Dónde está oculta esta posición? Es explícita, claramente formulada y para eso apelamos a los mecanismos legales y constitucionales que nos permiten un referéndum para que la dirima la sociedad en su conjunto.

El problema es que hasta ahora no han querido debatir sobre la forma en la que se aprobó la ley. Un mecanismo que en una investigación, (producto de un acuerdo entre el parlamento y la Facultad de Ciencias Sociales para ver la calidad democrática de los procesos por los que se aprueban leyes) definió esta modalidad de LUC como una de las que tiene menor calidad democrática.

En la comparecencia del PIT-CNT, tanto en Cámara de Senadores como en Cámara de Diputados, apenas se destinaron treinta minutos para hacer conocer posiciones que fueron el resultado de debates y rigurosos estudios técnicos, imposibles de sintetizar en media hora. Ni una sola pregunta, simplemente por falta de tiempo.

Falta un debate imprescindible entre quienes queremos defender la derogación de 135 artículos de la LUC, y quienes quieren defender la ley; se debe permitir que la gente decida con toda la información a su alcance.

Las operaciones silencio no le hacen nada bien a la Política con P mayúscula. El debate está planteado en las plazas, en las ferias, en los centros de trabajo, en cada barrio a lo largo y ancho de toda la patria. 

La democracia se fortalece si se mueve en base al intercambio de todas las miradas que existen en la sociedad. Intercambios profundos, amplios, sin prejuicios y con el respeto que caracteriza a nuestra cultura democrática. No es sano que dicho debate transcurra negando la existencia de la otra parte. Que no pese más especular con la táctica, que reconocer las inquietudes inocultables de una parte de nuestro pueblo sobre aspectos centrales de la vida del país. La responsabilidad colectiva de fortalecer la democracia supone intercambiar y reconocernos entre todas las miradas, una tradición por la cual vale la pena sentirnos orgullosos y orgullosas, y que hay que cultivar todos los días.

 

Feenando Pereira

Autor: Fernando Pereira

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