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El senador Da Silva que insisto es el perfecto franco tirador del Partido Nacional, ignora que vive en un país con una democracia plena porque se garantizan un conjunto de libertades, la de prensa, la de expresión, la de cátedra, la sindical, entre otras.


Sobre la última, hay dos convenios internacionales referidos a la libertad sindical (convenios 87 y 98) que defienden el derecho a la negociación colectiva y a la libertad sindical.


En el caso de Uruguay esta libertad sindical está referida a la ley 17.940, que versa sobre libertad sindical, tal vez debería leerlo para no decir frases sin sentido, salvo el de contribuir al odio, que es lo único que ha hecho desde que llegó a la política.


Si lo leyera o al menos se preocupara por saber cuál es la actividad de un dirigente sindical, sabría que un dirigente se le liberan horas para poder cumplir con sus tareas sindicales. Está regulado tanto para la actividad pública como privada, y supone tener asambleas con trabajadores, organizaciones sociales, reuniones con ministros y legisladores, lo que casi siempre lleva más horas que las que se nos dan para el ejercicio de la libertad sindical, escuchó senador “libertad”.


Confundir libertad con no trabajar, es de principiante, y probablemente es lo que esté pasando, necesita ser agresivo para que los medios lo publiquen, como un número 5 de hace 40 años, que se caracterizaba por el juego brusco.


El problema es que ya el fútbol no es el de hace 40 años y la política no debería serlo, pues en ese caso iríamos a una forma de hacer política en el barro y yo particularmente me niego.


Puedo asegurar que disfrutaba de mi trabajo en  estadística de la Inspección de Montevideo, y también de otros muchos trabajos que me tocó hacer a lo largo de mi vida, pero no llega a ser la mitad del trabajo que hago ahora.


El senador puede no creerme, entonces lo invito a hacer una pasantía de un mes en el PIT-CNT, en donde seguramente va a aprender de tolerancia, de búsqueda de soluciones para la gente en problemas y probablemente, si viene sin prejuicios va a aprender a valorar el papel de los sindicatos en la sociedad.


Es otro tiempo el que nos toca vivir, son otros los desafíos del futuro de la nación y del mundo y para eso al menos hay que tomarse un minuto para conocer al otro.


Sebastián Da Silva, por ahora, es todo lo que no se debe para ejercer un cargo de senador de la República.


No es conociendo refranes, ni hablando agresivamente que se construyen los atributos para ejercer la política, también se precisa estudiar y conocer al resto, usted no se ha preocupado por conocernos.


No tengo ningún temor senador Da Silva, tengo precauciones por personas que no respetan la libertad sindical.


Ojalá reflexione y se tome un tiempo para estudiar sobre el movimiento sindical, para que, aún en la diferencia, nos respete. Adentro de su propio partido encontrará muy buenos profesores en la materia, yo los consultaría.

Autor: Fernando Pereira

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