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Si tenés tiempo y ganas de atenderle una llamada a un encuestador y escucharle la primera pregunta, aún si lo hacés para contestarle que no se la contestás, es coherente no sólo que apruebes la gestión presidencial, sino además que le agradezcas a San Expedito y al billete en la trompa del elefantito, porque tenés una buena suerte excepcional, te está yendo muy bien.

¿Será por eso que todas las encuestas le están errando? En muchos de los países que nuestra gente oye hablar en los medios y ve sus imágenes pautadas en películas y series. No es fácil proyectar el voto de quienes en realidad no están dispuestos a responder ni a boca de urna.

El domingo en Alemania le erraron feo, pero el domingo anterior en Argentina le erraron todavía más feo.

En Argentina daban que el gobierno ganaba por cuatro puntos y perdió por cuatro. El gobierno festejó el “boca de urna”, la oposición el conteo rápido y cuando terminaron los minoritarios festejos, reflexionaron –los que reflexionaron– que nadie tenía nada que festejar, porque la oposición votó igual que cuando perdió en 2019 y los votantes del Frente de Todos castigaron a su gobierno por el ajuste fiscal, no yendo a votar. Pudieron festejar los trotskistas y efectivamente lo hicieron porque obtuvieron el mejor resultado de su historia consolidándose tercera fuerza, pero los que estamos para hacer la revolución no contemporizamos con resultaditos electorales. Fuera de broma: felicitaciones al FIT. En Alemania, las encuestas acertaron el ganador, pero con cuatro puntos menos y no advirtieron que el eje del resultado electoral iba a ser el reclamo de distribución de riqueza. Por eso no sólo ganó el socialdemócrata ministro de economía de Merkel, que tomó por oportunidad la crisis de la pandemia y le sacó al “malla oro” para subsidiar fuerte al pueblo, sino que el mayor crecimiento fue el de los verdes, que reclaman aún más Estado, aún más impuestos a los ricos y protección al ambiente y mejora de las condiciones de vida, salarios, jubilaciones, seguridad social.  

Si a estos resultados les sumamos los de medio término de mandato de López Obrador en México y los de Perú, Bolivia e incluso Ecuador, con ambos contendientes del balotaje fustigando el ajuste de Lenin Moreno, difícilmente pueda la agencia de publicidad que nos gobierna, vendernos la LUC privatizadora por la linda cara de Luis.

Bueno… dice Invernizzi que “eso de que nos gobierna una agencia de publicidad es una tontería, lo diga quien lo diga”, que es “la inteligencia comunicacional”. Una buena estrategia publicitaria al cabo y al fin. Suena muchísimo mejor. Invernizzi se dice preocupado porque la agencia de publicidad “no huela a viejo”, pero debería ocuparse de que huele a falso y el Pepe Mujica, PIT-CNT y, entre otros, nosotros, nos referimos a ella, más que detectándola, detestándola.

De todos modos, lo decisivo está ocurriendo bastante lejos de Uruguay, de Alemania, de América, del Atlántico y del Mediterráneo. Está sucediendo en Dushanbé, capital de Tayikistán, donde la consolidación euroasiática pone fin al momento unipolar de USA (escribe Escobar en Asia Times).

“La cumbre del vigésimo aniversario de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Dushanbé, Tayikistán, consagró nada menos que un nuevo paradigma geopolítico”.

 

EPPOUR SI MUOVE

Irán, ahora miembro de pleno derecho de la OCS, recuperó su papel tradicionalmente destacado en Eurasia, tras el reciente acuerdo de comercio y desarrollo de 400 mil millones de dólares alcanzado con China. Afganistán fue el tema principal de la cumbre y todos los actores estuvieron de acuerdo en el camino a seguir –se detalla en la Declaración de Dushanbé –, y todas las vías de integración euroasiática están convergiendo ahora, al unísono, hacia el nuevo paradigma geopolítico y geoeconómico.

“Llámelo una dinámica de desarrollo multipolar en sinergia con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China”.

La declaración Dushanbé sostiene tremendo objetivo: “un orden mundial más representativo, democrático, justo y multipolar basado en principios universalmente reconocidos del derecho internacional, diversidad cultural y de civilizaciones, cooperación mutuamente beneficiosa e igualitaria de los estados bajo la función de coordinación de la ONU ". ¡Tomá pa vos, USA!

En el rompecabezas afgano surgieron señales esperanzadoras, cuando el ex presidente afgano Hamid Karzai y el enviado de paz Abdullah Abdullah se reunieron en Kabul con el enviado presidencial ruso Zamir Kabulov, el enviado especial de China Yue Xiaoyong y el enviado de Pakistán, Mohammad Sadiq Khan. Esta troika –Rusia, China, Pakistán– está a la vanguardia diplomática. La OCS llegó a un consenso de que Islamabad coordine con los talibanes la formación de un gobierno inclusivo con tayikos, uzbecos y hazaros. 

“La consecuencia inmediata más evidente es que la OCS no sólo incorporó a Irán, sino que también tomó al toro afgano por las astas, con el apoyo total de los "stans" de Asia Central. El Imperio del Caos ha sido completamente marginado. (…)

El marcado contraste entre el impulso de integración continental de la OCS y la táctica de “todos vivimos en un submarino australiano” (mis excusas para Lennon-McCartney) habla por sí mismo. Una mezcla tóxica de arrogancia y desesperación está en el aire” (con el AUKUS y el Quad, Pepe Escobar).

“El Sur Global no está asustado. Al dirigirse al foro en Dushanbé, el presidente ruso Vladimir Putin comentó que la cartera de naciones que llaman a la puerta de la OCS es enorme.

Egipto, Qatar y Arabia Saudita son ahora socios del diálogo de la OCS, al mismo nivel que Afganistán y Turquía. Es bastante factible que se les unan el próximo año Líbano, Siria, Irak, Serbia y decenas de otros.  

Y no se detiene en Eurasia. En su oportuno discurso a la CELAC, el presidente chino, Xi Jinping, invitó a no menos de 33 naciones latinoamericanas a formar parte de las Nuevas Rutas de la Seda Eurasia-África-Américas. (…)”.

Aunque por estos lares no nos enteremos, el mundo se mueve.

“La humillante y unilateral retirada de Afganistán junto con el AUKUS sólo anglosajón fue una ilustración gráfica de que al Imperio le importan un comino sus vasallos europeos”.

Pero la victoria en Alemania del vicecanciller de Merkel e integrante del sector socialdemócrata de Gerhard Schröder, socio en Nord Stream II (tal cual vaticinamos el viernes pasado), indica, a su vez, que el concepto de "autonomía estratégica" de la UE con respecto a USA, es esencial para establecer una verdadera soberanía europea, con una integración más estrecha dentro de Eurasia. Olaf Scholz, próximo canciller alemán, muy probablemente en sociedad con los verdes, destacó a “otras potencias mundiales con las que avanzar en relaciones comerciales”, en clara referencia a chinorrusia o rusochina. ¿Que Europa forme su propio ejército? Si los yanquis le permiten, puede ser un factor de diálogo con Moscú y Beijing.

Por su parte, aunque Moscú y Beijing comparten la ambición de construir una región euroasiática más grande, sus formatos difieren. El denominador común de ambos formatos, es la necesidad de una asociación chinorrusa para integrar Eurasia.

Glenn Diesen, profesor de la Universidad del Sudeste de Noruega y editor de la revista Russia in Global Affairs, en su libro “Europa como la península occidental de la Gran Eurasia: regiones geoeconómicas en un mundo multipolar”, muestra que una “región de la Gran Eurasia, que integra Asia y Europa, se está negociando y organizando actualmente con una asociación chino-rusa en el centro. Los instrumentos de poder geoeconómico de Eurasia están formando gradualmente la base de una super región con nuevas industrias estratégicas, corredores de transporte e instrumentos financieros. En todo el continente euroasiático, estados tan diferentes como Corea del Sur, India, Kazajstán e Irán están avanzando en varios formatos para la integración de Eurasia”.

El doctor Jelife-Rahme, a propósito de este rumbo de Alemania, citó a Bismarck: “la geografía es destino”.   

 

EL RETORNO DE LA GERENTA

Así es que los pueblos, en general, tras la experiencia pandémica, están votando por más Estado y más mujeres. La jefa de los verdes alemanes es Annalena Baerbock. Y sobre todo por justicia social. Merkel parecía que se iba un poquito, pero con Scholz de Canciller, Merkel se va todavía un poquito menos, especialmente porque no tuvo recambio legitimado en su propio partido, que va a terminar en una oposición conservadora. Ella prefirió a Scholz.

El ejemplo de Katrín Jakobsdóttir, Primera Ministra de Islandia por el Movimiento de Izquierda Verde, Jacinta Ardern, Primera Ministra laborista de Nueva Zelanda, la propia Merkel y muy especialmente, Meng Wanzhou, comunista gerenta de Huawei, secuestrada por Canadá hace tres años y encarcelada por orden de Washington, que el lunes volvió a China donde tuvo un recibimiento apoteótico, han puesto a las lideresas en el paradigma de firmeza, previsión social, patriotismo (o matriotismo) y eficacia, sin parangones, dando carácter de época al estatismo y al feminismo postpandémicos. Sus cuatro países gravan fuertemente las fortunas privadas (por ejemplo, Tencent, en China, ha ganado este año unos 24.700 millones de dólares, de los cuales 18.900 millones fueron transferidos al Estado; Huawei, a pesar de ser propiedad de los trabajadores, transfiere incluso un poco más) aprovecharon la oportunidad de la pandemia para imponer programas de equidad; tres de ellos Nueva Zelanda, China e Islandia eliminaron el virus temprano, recuperaron desde el primer semestre de 2020 sus economías y mantuvieron el control sin grandes inconvenientes – ya venían distinguiéndose en cuestiones de equidad. Islandia le hizo pagar la crisis 2008 a los banqueros y no al pueblo, Nueva Zelanda fue el único país que cerró una historia colonial con verdadera reparación justa para las víctimas y China, en cuarenta años, sacó de la pobreza a 800 millones de personas–.

¿Por qué nuestro pueblo habría de votar distinto? El 61 está bien. 60% que va a votar SI a la derogación de los 135 artículos más perniciosos de la LUC y el 1 % que se beneficia de la política económica del gobierno y controla los medios masivos, requisito indispensable para la “inteligencia comunicacional”.

Autor: Joselo Olascuaga

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