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El futuro ministro de Defensa, el “pediatra” Javier Garcia, cada vez que habla muestra las relaciones carnales que van a tener con EE.UU.

El nuevo gobierno ya dio señales al respecto. El futuro presidente está alineado con el imperialismo norteamericano. Ni siquiera sigue la tradición herrerista al respecto. Lo de Partido Nacional sólo le va quedando el nombre.

Según Juan Raúl Ferreira: “Recuerdo, está en las actas del Directorio, cuando se reunía en Casa de los Lamas y lo presidía Wilson. Allí el Dr. Lacalle (padre) tuvo un fuerte entredicho con Wilson, que se negaba a aceptar que la Armada uruguaya participara en los operativos de Unitas.

(…)

…Wilson…Las llamó “instrumento para ingenuos o cipayos”. Y un futuro miembro del gabinete (Defensa) que se define casi que wilsonista, anuncia que amplía la participación de Uruguay en la operación de maniobras de la marina y los marines (allí son dos cosas distintas) de EE.UU.”

Al mismo tiempo se mantiene al futuro subsecretario de Defensa, Rivera Elgue, que considera que la dictadura mató y desapareció poca gente. Y el líder de Cabildo Abierto lo mantiene. Luis Lacalle Pou también. Lo que es una señal peligrosa. ¿Quién manda en el ministerio de Defensa? Las declaraciones del futuro subsecretario atacan el sentimiento democrático de la inmensa mayoría de los orientales.

Los desparecidos no son un problema del pasado, solamente. Son delitos que no prescriben. Además, es un agravio con los familiares de los desaparecidos.

EE.UU. quiere mantener los fundamentos básicos de la Doctrina de la Seguridad Nacional, bajo la cual se cometieron los crímenes de la dictadura. Y el futuro gobierno también, cuando habla de seguridad y defensa, sigue con la misma doctrina. Y esa es la señal, de mantener a Elgue. Hablan los hechos.

De nuevo quieren poner a las FF.AA., para actuar en el orden interno. Por eso el futuro gobierno se alinea con la estrategia de los EE.UU de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, que sirven de tapadera.

Por eso en un artículo anterior decíamos que el nuevo gobierno y el general Manini Ríos, no tienen una doctrina de defensa nacional. No forman al personal subalterno y a los oficiales de acuerdo a la Ley Marco de Defensa Nacional. Eluden la misión fundamental y hablan de misiones subsidiarias o que directamente no corresponden a las FF.AA., en un país democrático e independiente.

Me consta por lo que dicen soldados, sargentos y oficiales, que no existe la respuesta ante un ataque externo de un país regional. Ante la pregunta de ¿cuál es la doctrina, en que se basan para defender nuestra soberanía? Te miran y se sonríen. No podemos ir a la guerra con nadie, te manifiestan. No se entrena para defender al país de un ataque de otro país.

Por eso están los que no quieren ser “los maestros de armas” del pueblo.

La verdadera Defensa Nacional implica entre otras cosas una doctrina distinta. Hay oficiales que se dan cuenta. No quieren seguir con la mochila del pasado. Ellos no participaron de la dictadura y quieren que se resuelva la grieta que hay por el tema de los desaparecidos y por lo que implica. No quieren prepararse para mantener el orden interno.

Muchos militares se dan cuenta que la estrategia que les reserva el imperio es el de ser seguidores de una estrategia antinacional. No se puede ser lacayo de quienes van a venir por nuestros recursos estratégicos.

Sobre este punto, es justo reconocerle a Guido Manini Ríos cuando dice: “Desmonopolizar ANCAP significa pérdida de autonomía y posible colapso” Considera que el suministro de combustible es “estratégico para el país”.

Pero en la misma entrevista –en Caras y Caretas- le preguntan sobre ANTEL. Que la nueva normativa derogaría varios artículos de la ley de medios, en especial uno que elimina la incompatibilidad para prestadores de servicios de comunicación audiovisual de brindar servicios de telecomunicaciones o de trasmisión de datos. Se terminaría con el monopolio de Antel en el desarrollo de la fibra óptica.

“¿Qué piensa sobre esto?

Aquí hay adelantos del mundo. Que haya competencia lleva a mayor eficiencia en el servicio que recibe la población. En principio estaríamos apoyando esas disposiciones. Es probable que Antel tenga algún perjuicio, a no ser que compita en mejores condiciones”,contesta el general.

¿Los combustibles son estratégicos? ¿Y las comunicaciones?

Para Guido Manini Ríos los combustibles son estratégicos pero las comunicaciones no. Es una enorme contradicción. Y una muestra más de que el general está más preocupado por la seguridad nacional, que por la defensa nacional.

No las guerras del futuro. Ya hoy los ciberataques son moneda corriente. Hay ejemplos de acciones de guerra de ese tipo. Perder el monopolio de Antel en fibra óptica, lesiona los interés nacionales de hoy y el futuro. La desmonopolización es el primer paso para su liquidación.

El problema que tiene el general y toda la coalición marrón, es que no tiene nada en su programa, de antioligárquico y menos de antiimperialista.

Entre el imperialismo y la patria, eligen el imperialismo. Por eso Unitas, por eso liquidar ANTEL, por eso seguridad nacional, por eso preparar a las FF.AA. para las misiones subsidiarias, por eso la desconfianza sobre los trabajadores, por eso la simpatía por Bolsonaro y por Pompeo.

Por eso más Benito Nardone, que Artigas.

Autor: Pablo Reveca

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